21 de marzo de 2020

Queridos amigos de la Asociación de Amigos del Mártir Ángel Muñoz de Morales,

Una vez más somos invitados a recordar otro día 21, el del mes de septiembre de 1936, cuando el Padre Ángel dio el más grande ejemplo de fe y de esperanza en las promesas de Cristo, al aceptar en testimonio el sacrificio de su propia vida perdonando a los que así le trataban.

El coronavirus que ha logrado extenderse por toda la tierra y especialmente en España nos está amenazando a todos y nos ha sumergido en un ambiente de incertidumbre y temor. Pero es al mismo tiempo una oportunidad para que cada uno reflexione, para que todos aceptemos humildemente nuestra invalidez y pongamos en manos de la Divina Providencia la solución a nuestra fragilidad.

El Papa Francisco, nos invita, como miembros de la Iglesia Católica que somos, a rezar unidos esta Oración para que seamos libres de los males con que nos amenaza esta pandemia.

“Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza. Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos, que bajo la cruz estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe. Tú, Salvación de todos los pueblos, sabes de qué tenemos necesidad y estamos seguros que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba. Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección. Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios. No desprecies nuestras súplicas que estamos en la prueba y libéranos de todo pecado, o Virgen gloriosa y bendita”.

A la que nosotros Amigos del Padre Ángel, podemos añadir,

«Señor, por los méritos de tu mártir Ángel te rogamos nos protejas de la amenaza que el coronavirus representa para la salud de todos tus Amigos, de sus familias y de todos los habitantes de Almadén y su comarca y hagas que vuelvan sus vidas a la normalidad que tenían antes de la pandemia»

. Un cordial saludo y que con la recuperación que a todos deseamos, hayamos consolidado nuestra Esperanza y fortalecido nuestra fe.

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