Señora Moore, desde Bahamas USA.

SRA. MOORE, DESDE BAHAMAS USA

En abril de 2016, la señora Doña María Moree, desde las Bahamas, USA, escribió el siguiente poema en homenaje al Mártir Siervo de Dios:

Creo en Dios Padre

Todopoderoso

que nos coloca en sitios diferentes

en tristes circunstancias

en tiempos tormentosos

en tiempos de bonanza

en tiempos sorprendentes

en tiempos de alabanza

Serenidad y perdón

nos pide

paz y amor

a todos

sin rencor ni excepción

Creo en Dios Padre

Todopoderoso

Creador del cielo y de la Tierra

del entorno social de cada uno

más o menos culpable o bochornoso

iguales ante Él en paz y guerra.

Creo en Ángel Muñoz que allí pusiste

para hacernos saber de nuestra falta

que solo tu perdón puede ablandar

que solo tu perdón puede saldar

Creo en Ángel Muñoz porque me escucha

porque me abre sus puertas cuando llamo

porque me abre sus puertas con amor,

igual que tú, Dios Padre

sin rencor ni excepción.

oooOOooo

Antonio Cervera Sardá

9 de noviembre de 2012, ANTONIO CERVERA SARDÁ, escribió lo siguiente,

«He tardado mucho en reaccionar sobre la causa  de beatificación del siervo de Dios, Ángel, porque lo que me ha ocurrido es que mi devoción hacia el ha ido cristalizando y creciendo poco a poco, a medida que iba pensando más en él, rezando con su estampa y visitando frecuentemente su web. Ahora lo tengo siempre presente, llevo su estampa en mi cartera y su recuerdo me consuela en esta época de tribulación que nos ha tocado vivir y en las penalidades de la vida ,que cada vez me afectan más.»

6 de noviembre de 2012, ANTONIO CERVERÁ SARDA, escribió el siguiente mensaje:

«La evocacion del siervo de Dios,Angel,me ayuda a reafirmarme en mi fe.
Rezo y me encomiendo a el,rogandole su intercesión y su protección y el recuerdo de su ejemplo me consuela y reconforta.
Gracias,martir Angel,siervo de Dios,.
Bendito y alabado sea el señor.

Francisco Enrique Lazo Giménez, México

24 de mayo de 2011, FRANCISCO ENRIQUE LAZO JIMENEZ, remitió el siguiente mensaje:

«paz et bonum:

Por la presente le suplico encarecidamente con devocion y humildad que me conceda al gracia de una reliquia tocada a la tumba del Siervo de Dios P. angel Muñoz, que su ejemplo nos anime a seguir el camino de la virtud, espero en dios verlo pronto en el honor de los altares para mayor honra suya y bien de su pueblo.»

Francisco Enrique Lazo Jiménez, Mexicali, Baja California, MEXICO

8 noviembre 2016

«Con vosotros» es una revista dominical que publica la Diócesis de Ciudad Real. Éste que se adjunta es el número del domingo 6 de noviembre y viene casi íntegramente dedicado a los Mártires españoles del siglo XX, cuya memoria litúrgica se hacía ese día. Destaca en su portada la dedicación »   La Iglesia de Ciudad Real y sus Mártires» y el artículo que glosa ese título que firma Don Francisco del Campo Real, Delegado para la Causa de los Santos de la Diócesis. Otros artículos, de diferentes firmas comentan ese memorial. Pero tenemos que destacar  la entrevista realizada a Teresa Muñoz de Morales Román, conocida y querida por todos nosotros ya que es  sobrina del Mártir Siervo de Dios Ángel Muñoz de Morales Sánchez-Cano, miembro de la Junta Directiva de la «Asociación de Amigos de Ángel de Almadén». . Para leer la revista basta pinchar en el enlace
https://goo.gl/jO6U9I
Un cordial saludo a todos.

10 diciembre 2018

Este mes de diciembre va a ser rico en recuerdos . Hoy se nos recuerda que hace un año fueron enviados a Roma los cien expedientes de los mártires del sigo XX en nuestra Diócesis, He aquí un testimonio de aquella fecha y su significado escrito en breves párrafos por el que con su tenacidad y esfuerzo sobrehumano hizo posible que los cien expedientes pudieran ser debidamente preparados y finalmente enviados a Roma. Se trata de Don Francisco del Campo Real, que era a la sazón Delegado para la Causa de los Santos de la Diócesis de Ciudad Real.Por supuesto entre los cien expedientes se encuentra el de nuestro Amigo el Siervo de Dios Ángel Muñoz de Morales Sánchez Cano, «Angel de Almadén».

Leer con atención pinchando en https://goo.gl/MqjxsX.

Un cordial saludo en la devoción al Mártir Ángel de Almadén y todos los márires de la Diócesis de Ciudad Real.  

23 septiembre 2019

Queridos Amigos miembros de la Asociación, Conforme estaba anunciado el sábado 21 de septiembre conmemoramos el 83 aniversario de la muerte en martirio del Padre Ángel, Mártir Siervo de Dios. Asistimos a una Eucaristía, fuimos al Cementerio de Almadén y visitamos el lugar en que en la madrugada del 21 de septiembre de 1936 Ángel murió victima del odio a la fe en Cristo y a la Iglesia Católica. Las flores depositadas en esos lugares  testimonian la presencia de los fieles Amigos que deseaban mostrar así su adhesión a lo que representa el martirio de Ángel. Los asistentes pidieron en sus oraciones la pronta glorificación de Ángel y sus 99 compañeros mártires que integran la Causa de la Diócesis de Ciudad Real. El día estaba encapotado y lluvioso como si también la atmósfera quisiera asociarse a la pesadumbre de la conmemoración. Al finalizar el acto, en el kilómetro 295 de la N-502, brilló radiante el sol.En otro comunicado que sigue a este se da cuenta de los importantes acuerdos tomados por la tarde en la Asamblea de Amigos.

Un cordial saludo a todos los Amigos unidos en la memoria y el testimonio del Padre Ángel.  

6 de noviembre de 2014

El 6 de noviembre la Iglesia recordará a los Mártires del siglo XX en España. Con ese motivo y para honrar la memoria de todos ellos y con sentido didáctico Don Francisco del Campo Real, Delegado Diocesano para la Causa de los Santos en la Diócesis de Ciudad Real,  ha escrito una serie de artículos que van a ser publicados bajo el título genérico de «MÁRTIRES». Hoy se inicia la serie que honra nuestro blogg con el que sigue a continuación.

     Los mártires forman parte del paisaje cristiano desde el inicio de la Iglesia. Ellos constituyen lo más preciado y fundante de la historia primitiva y de los siglos siguientes hasta nuestros días. Constituyen el ejemplo más representativo de la fidelidad y del testimonio de los creyentes. Nuestros altares se levantan sobre sus reliquias y nuestra apología los presenta con orgullo en sus primera páginas.

      Es verdad que, a menudo, el martirio puede parecer ambiguo por alguna de sus partes. Resulta claro que los mártires mueren por confesar a Cristo o por no renegar de él, pero no siempre  nos son tan evidentes las motivaciones de los verdugos. El odio a Dios, presente en la definición del martirio, admite variantes, aunque no siempre son contrapuestas, ya que la incomprensión del elemento religioso está casi siempre presente.

      Naturalmente, la glorificación posterior del mártir suscita el rechazo de quienes se sitúan al otro lado de la orilla. Ya la muerte de Cristo suscitó la llamada cuestión judía y otro tanto ha sucedido con los muchos mártires que en la historia han sido. Allí donde hay mártires ha habido verdugos y la celebración parece redundar en su desdoro. ¿Ha dejado alguna vez la comunidad creyente de venerar a sus testigos más cualificados por temor a desagradar o dificultar la reconciliación?, ¿No se trata más bien de un problema falso?

      Cuando se habla de persecución religiosa nos referimos a la que sufrió la Iglesia Católica en toda España, y en concreto en la diócesis de Ciudad Real, desde el 18 de julio de 1936 hasta el 31 de marzo de 1939, en el contexto de la guerra civil, en el territorio republicano, llamado también zona roja. Se prescinde, por consiguiente de las acciones represivas de tipo político y social de ambas zonas, porque estas no tuvieron carácter antirreligioso, aunque pusieron en evidencia la violencia de la lucha fratricida.

     Al hablar de víctimas no se alude a los caídos en operaciones militares ni a los asesinados por motivos políticos, sino a los que entregaron sus vidas por amor a Dios y sólo por este motivo.

      Por ello, se hablaba ya entonces de martirio y de mártires. Pero este apelativo sólo puede darse, de momento, a los que han recibido el reconocimiento oficial de la Iglesia. A todos los demás se les aplica de modo impropio. No todos los que entregaron sus vidas durante la persecución religiosa pueden llamarse mártires, ni todos los que han muerto por la fe han recibido el reconocimiento oficial del culto litúrgico, reservado solamente a los que han obtenido la sanción solemne de la Iglesia, tras un complejo proceso en el que se demuestra la existencia de los elementos teológicos esenciales del martirio: que la víctima sea cristiano, que muera «in odium fidei» (odio a la fe), que acepte las torturas y la muerte por amor a Dios y fidelidad a Cristo, virtudes que se manifiestan además en el perdón explícito a los asesinos y en la oración por ellos, a imitación de Cristo en la cruz. Para verificar estos datos, la Iglesia instruye un minucioso análisis con severas normas que permiten recoger testimonios orales y escritos, todos ellos auténticos, hasta apurar la verdad de los hechos.

     Todos los caídos de la guerra y los que sufrieron la represión en ambos bandos por la defensa de unos ideales políticos y sociales merecen el máximo respeto y son recordados como héroes y modelos a imitar por quienes siguen semejantes ideologías, pero no deben ser equiparados a quienes dieron sus vidas por motivos exclusivamente religiosos, es decir, sólo por amor a Dios.

                                                                         ,-o-O-o-.